Nuestra Misión de Vida: P.A.D.E

NUESTRA MISIÓN DE VIDA: P. A. D. E.
(Pescar – Asimilar – Discipular – Enviar)

Jesús dijo:

Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén” (Mateo 28:19-20).

“La Gran Comisión” no consiste sólo en la predicación evangelística, sino que también implica hacer discípulos; es decir, ayudar en el crecimiento espiritual a aquellos que hemos alcanzado para el Reino de Dios. Por eso, siempre debemos tener en cuenta:

  • PESCAR: Predicar el evangelio, las buenas nuevas de salvación; para que las personas reciban perdón de Dios y la salvación en Cristo.
  • ASIMILAR: Facilitar importantes herramientas y conocimientos al nuevo convertido, que le han de ayudar en la edificación de su nueva vida en Cristo. También se le recomendará integrarse a una Célula Bereana, en la cual recibirá cuidado pastoral y se afirmará en los fundamentos de la fe cristiana.
  • DISCIPULAR: Enseñar y dar libertad para actuar.“Enseñar y Permitir Hacer”; Que el discípulo “Aprenda Haciendo” … Esto permitirá que las personas maduren espiritualmente; y que por sí mismas descubran lo que Dios quiere hacer en ellas, y a través de ellas.
  • ENVIAR: En esta etapa al discípulo se le asignan nuevas tareas, buscando que repita en otros el mismo proceso que se siguió con él. Podrá también servir al Señor como un líder de célula.
LA IMPORTANCIA DE LOS GRUPOS DE CÉLULAS

Las Células Bereanas están diseñadas para favorecer:

  1.  El Crecimiento Espiritual
  2. El Cuidado Pastoral.

En ellas hay más oportunidades para desarrollar los ministerios de cada miembro, permitiendo un fluir de sus dones y talentos.

  • Los miembros se vuelven activos, dejando de ser pasivos; lo que conlleva al crecimiento espiritual.
  • Los nuevos creyentes se involucran más pronto, invitando a sus familiares y amigos a las reuniones del grupo; lo que conlleva al crecimiento numérico.
  • Los miembros aprenden a orar eficazmente, desarrollando el don de la intercesión; y se animan a orar más al escuchar los testimonios de cómo Dios contesta las oraciones. Jesús dijo:

No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.” (Juan 15:16)



Tú también, involúcrate en la visión. Dedícate a servir al Señor.
Él nos dice:
He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según se su obra (Ap. 22:12)

 

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